Perfil del Estudiante

El alumno es el protagonista de su proceso educativo, identificándose con los valores del Sagrado Corazón de Jesús: Amor, Misericordia, Libertad, Respeto, Justicia y Solidaridad. Estos valores se incorporarán en su diario vivir a lo largo de su proceso formativo, considerando tres dimensiones:

Dimensión Valórica – Espiritual

  • Conocer e internalizar los valores cristianos en su quehacer cotidiano.
  • Poseer un profundo sentido cristiano y valorar a los demás con respeto y diálogo.
  • Ser sensible y solidario, comprendiendo las necesidades ajenas y procurando una entrega fraterna.
  • Poseer valores humanistas y sensibilidad social, vivenciando los principios de nuestro Padre Fundador.
  • Ser agente de su propio aprendizaje, procurando una educación de calidad para su desarrollo valórico espiritual.
  • Ser honesto y veraz en su proceder, condición que incidirá en sus conductas futuras.
  • Ser contemplativo y experimentar los valores del Sagrado Corazón de Jesús en su vida.
  • Ser capaz de crecer en libertad, desarrollando su iniciativa y creatividad, tomando decisiones coherentes con los valores formados.

Dimensión Cognitiva

  • Poseer un espíritu crítico y reflexivo para discernir entre opciones y opiniones.
  • Poseer habilidades y destrezas cognitivas para resolver problemas y tomar decisiones científicas y tecnológicas.
  • Utilizar habilidades y destrezas cognitivas en la creación de sus propios aprendizajes.
  • Ser eficiente en su desempeño académico y con un espíritu investigativo.
  • Ser agente de su propio aprendizaje, comunicador de experiencias y preocupado de adquirir una educación de calidad para su desarrollo personal.

Dimensión Socio – Afectiva

  • Ser conocedor de las costumbres, tradiciones y la historia del país, manifestando interés por aspectos políticos, económicos, sociales y culturales.
  • Ser comprometido consigo mismo, la familia, el colegio, la comunidad, la Patria y la preservación del planeta.
  • Ser capaz de convivir íntegramente con las personas de su entorno, respetando las diferencias individuales.
  • Poseer capacidad de liderazgo y trabajo en equipo, manifestando buenas relaciones interpersonales.
  • Tener un gran sentido solidario, siendo generoso, desprendido y preocupado de los demás, manifestando vocación de servicio.